EL CÓDIGO MORSE DE TU CUERPO, descífralo!
Tu cuerpo es una máquina que integra miles de engranajes que hacen que todo funcione a la perfección mientras viajas, lees, piensas, sientes, andas. Mientras vivimos, nuestro cuerpo se encarga de bombear sangre, latir, reproducir células, defendernos de patógenos y más; cuando algo va mal, nuestro cuerpo se encarga de enviar pequeñas señales de alerta que nos indican que hay un problema.
"Los signos y síntomas físicos son formas en los que tu cuerpo trata de alertarle sobre los desequilibrios más profundos", dice Elson M. Haas, médico de San Rafael, California, con un enfoque de medicina natural y autor de Staying Healthy with Nutrition.
Estos síntomas que experimentamos día tras día son el código Morse que usa nuestro cuerpo para comunicarnos que algo pasa.
Imagina por un momento que tu salud es como un árbol, donde las ramas y las hojas representan los síntomas (dolores de cabeza, cansancio, gases) y el tronco representa tu diagnóstico (alergias, problemas de la tiroides, eczema, psoriasis, etc.); muchas veces nos quedamos con lo que vemos, pero pocas veces echamos un vistazo a la raíz de este árbol llamado salud.
Tal es el caso de aquellos con alergias o reflujo (acidez) que buscan calmar sus síntomas con píldoras o jarabes en lugar de ubicar la raíz real del problema.
Nuestros padecimientos tienen un componente genético, emocional y nutricional; y si queremos acabar con ellos debemos observar y reconocer cómo lo que comemos y sentimos impacta nuestra salud.
Esto puede sonar abrumador, ¿quién tiene tiempo para dedicarse a esto? La verdad es que mi experiencia personal y profesional me ha permitido identificar que la alimentación es la forma más fácil y rápida de conectar con el cuerpo, lo que a la larga termina por resetear por completo tu salud.
Pero mientras logras llevar una alimentación sana, y cuidar tu salud mental, quisiera dejarte algunas pistas que te ayudarán a descifrar tu código Morse; recuerda, cada código es único pero existen rasgos comunes que pueden servirte como punto de partida.
DESCIFRANDO EL CÓDIGO MORSE
CÓDIGO #1
Señales (ramas)
Resfriados frecuentes, gases intestinales, hinchazón, heces sueltas o estreñimiento, infecciones frecuentes (hongos vaginales, infecciones urinarias, hongos en las uñas, etc.), erupción cutánea, alergias.
Raíz: POBRE FLORA INTESTINAL
El centro de mando del sistema inmunológico se encuentra dentro de TU intestino, un desequilibrio ecológico de organismos en el intestino (disbiosis) significa que el cuerpo no puede defenderse contra microbios hostiles. El resultado es que nos enfermamos con mucha frecuencia.
Patologías asociadas a esta raíz (tronco)
Estudios demuestran que un desbalance de la flora intestinal puede estar asociada a enfermedades gastro-intestinales (alergias alimentarias, síndrome de colon irritable, Crohn), problemas metabólicos, obesidad, alteraciones de la respuesta inmunológica (alergias –todos sus tipos- asma, enfermedades auto-inmunes) y enfermedades cardiovasculares.
¿Qué hacer?
Lleva una alimentación saludable (descubre cómo); incluye alimentos fermentados ricos en bacterias buenas como el chucrut (repollo), kombucha, yogur y kéfir; toma probióticos; evalúa la salud de tu flora con un examen de heces (descarta disbiosis y cándida).
CÓDIGO #2
Señales (ramas)
Eructos e indigestión, reflujo gástrico, sensación de acidez en la boca del estómago, sistema inmunológico débil, uñas agrietadas, infecciones crónicas, gases, debilidad o cansancio.
Raíz: POCO ÁCIDO ESTOMACAL
El ácido estomacal es vital para una digestión eficiente, especialmente de las grasas y las proteínas. Este proceso corresponde a la primera etapa de tu digestión, si ésta no se cumple a cabalidad, tu intestino no podrá ser eficiente digiriendo ni tomando los nutrientes de los alimentos, lo que con el paso del tiempo termina generando inflamación en tu organismo y todas las enfermedades derivadas de esta condición (información más adelante).
Científicos avalan que el consumo prolongado de antiácidos se asocia a una digestión ineficiente, colon irritable (IBS), depresión, anemia, fatiga, infecciones mortales y hasta fracturas.
Patologías asociadas a esta raíz (tronco)
Según estudios bacterias como la salmonella, escherichia coli, helicobacter pylori tienen vida en estómagos con poca acidez. Tener poco ácido estomacal está asociado a deficiencias nutricionales importantes como B12, hierro, ácido fólico y magnesio; otros padecimientos son infecciones y dolores de garganta frecuentes, úlceras y hasta reacciones en la piel.
¿Qué hacer?
Cuida tu forma de comer (come despacio, sin estrés, mastica) así estimulas la liberación de factores digestivos como el ácido clorhídrico necesario para digerir los alimentos; bebe un té de jengibre unos 20 minutos antes de comer, esto es una forma económica y natural de facilitar la digestión; también puedes optar por la ingesta de enzimas digestivas (pepsina) y probióticos, todo esto bajo el paraguas de una dieta que te ayude a regenerar tu salud digestiva por completo.
CÓDIGO #3
Señales:
Estreñimiento, frecuentes dolores de espalda baja, crisis energéticas, problemas digestivos, problemas de piel, condiciones inflamatorias (la inflamación es la causa principal de muchas enfermedades crónicas y degenerativas)
Raíz: POCA FIBRA
Los intestinos son la clave para el proceso de eliminación del cuerpo (DETOX), cuando hay poco movimiento intestinal, las toxinas del intestino se filtran hacia el cuerpo y pueden causar una multitud de problemas de salud basados en la inflamación. Un consumo adecuado de fibra es fundamental para promover la buena flora intestinal y reducir la “toxicidad” de tu cuerpo.
Patologías asociadas a la raíz (tronco)
Partiendo del hecho de que nuestro cuerpo ha perdido su capacidad natural de liberar desechos y toxinas, nos enfrentamos a dolencias con base en la “inflamación”, éstas abarcan desde la digestión (alergias alimentarias, intestino irritable, etc) y la piel (dermatitis, eczema, rosácea, etc.) hasta el corazón y el cerebro (Alzheimer, demencia) , incluyendo alteraciones hormonales y del sistema inmunológico (alergias, enfermedades auto-inmunes, etc.).
El uso prolongado de laxantes suprime el crecimiento de bacterias buenas en tu intestino (clave para una buena salud general), promueve el aumento de peso y puede afectar tus funciones renales y cardiovasculares.
¿Qué hacer?
Maneja tus niveles de estrés (haz yoga o meditación); opta por una alimentación anti-inflamatoria: incluye verduras, frutas, quinoa, nueces, semillas (linaza, chía y girasol) y algas; aumenta tu consumo de agua y té; ejercítate; busca soluciones naturales como jugo de Aloe Vera; revisa la salud de tu flora intestinal (examen de heces).
¿Qué hacer si ya consumes suficiente fibra?
No se trata sólo de consumir fibra, sino de qué tipo de fibra estás ingiriendo. Para algunas personas una larga lista de vegetales y tubérculos pueden afectar su digestión siendo la causa principal de su estreñimiento y malestares intestinales . Si este es tu caso, contáctame vía mail gabriela@myhappyallergy.com
Aunque muchos de los mensajes del cuerpo pueden ser decodificados con un poco de conjeturas y mucha escucha activa, es importante recordar que algunos de estos mismos síntomas pueden ser signos de enfermedades más graves. Si, después de 4 semanas de autocuidado consciente y responsable (SIN TRAMPAS), guiados por la asesoría adecuada en alimentación, las cosas no mejoran o se resuelven, lo mejor es consultar a tu profesional de la salud.